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Justo Lynch, el arte como forma de vida
Mónica Lynch
ISBN:978-987-1750-34-4
1º edición
Precio: $160.00.-



Biografía del Autor:

Mónica Lynch
Actriz y directora de teatro. Desarrolla su carrera en el Municipio de Avellaneda, directora del Centro Cultural Justo Lynch, fundado en abril de 1999 en homenaje a la obra de su padre.
Justo Lynch, el arte como forma de vida
Mónica Lynch
ISBN:978-987-1750-34-4
1º edición
Precio: $160.00.-

Además de artista, Justo fue un hombre de múltiples oficios. Cuando lo conocí orillaba los 48 años y estaba en la plenitud de su actividad pictórica, trabajaba en la Municipalidad de Avellaneda como Inspector de profilaxis y completaba sus ingresos fabricando pitones en su casa para la Fábrica “El Escuerzo” propiedad de su primo hermano Dante A. Tozzi. De esa época me contó Justo lo siguiente: -En el primer mes de trabajo en la Municipalidad –mi horario era de 7.00 a 14.00 horas- yo tomaba las tareas a efectuar en la Dirección de Profilaxis. El trabajo consistía en visitar talleres y comercios y verificar el cumplimiento de las Ordenanzas sobre sanidad (libreta sanitaria, etc.); cargaba los expedientes respectivos y finalizaba mi trabajo en el día con el informe consiguiente. A la semana siguiente me paran los compañeros de tareas y me dicen: “Justo, ¡no más de cinco inspecciones por día! Esa era la regla. A partir de allí organicé mi trabajo de acuerdo a la “sugerencia” de mis colegas y por eso terminaba efectivamente mi labor alrededor de las diez de la mañana, volviéndome a mi casa hasta la hora de finalizar mi horario legal” Justo contaba que se había hecho de muchos amigos entre los comerciantes e industriales inspeccionados pero en alguna ocasión un carnicero lo amenazó con su cuchillo al requerirle la libreta sanitaria. Al poco tiempo se graduó como pedicuro y dejó su trabajo en la Municipalidad.

En 1962 y 1963 me convertí en un habitué de la casa de Justo y Chita y me complací escuchando sus interpretaciones del otrora “cantor nacional” y galán cantor de radioteatro. En ese periodo me puse de novio con Mónica, hija menor de los Lynch (ella de 14 años y yo de 24) compartiendo con Justo muestras de pintura y animadas charlas con amigos comunes. Allí conocí a Arturo Sánchez y a su esposa Chola que vivían en la casa contigua sobre Estanislao Zeballos y al médico Horacio Caviglia. Me ha quedado grabado en mi memoria un hecho de finales de 1963. El sábado 22 de noviembre Mónica me acompañó a una fiesta organizada por le Fede (FJC de la Provincia de Buenos Aires) en una casa de la Ciudad de Lomas de Zamora. En determinado momento Mónica observa que en el jardín de la casa hay numerosos policías y casi de inmediato nos invitan a salir. ¡Era una redada de la policía provincial! A medida que salían muchos eran conducidos hacia un transporte colectivo y Mónica se desesperó comentándome que temía por el trabajo en la Municipalidad de su padre y entonces aprovechando la poca iluminación, en vez de ir hacia los colectivos policiales fuimos caminando rápidamente hacia la Avenida Hipólito Yrigoyen y luego corrimos hasta alejarnos del lugar y volver a casa de Lynch. ¿Qué Había sucedido? Ese día en la Ciudad de Dallas, Texas, había sido asesinado en un atentado el presidente de los EE.UU. John Fitzgerald Kennedy y aquí en Buenos Aires la policía detenía a militantes comunistas y amigos de los comunistas en prevención vaya a saberse de qué. En Wilde, donde residíamos fue detenido el conocido médico Dr. Mirco Esteban Salsa en su casa de Avda. Cadorna (hoy F.Onsari) al 900 como fruto de esa histeria anticomunista que en muchas ocasiones sufrió nuestro país.

Fue, precisamente, con el Dr. Mirco E. Salsa, el Dr. René Leúnda y varios profesionales y comerciantes amigos que por el mes de diciembre de 1963 constituimos una Comisión Organizadora de la Cooperativa de Créditos de Wilde a la que se integró también Justo A. Lynch y algunos comerciantes de su relación como Cóppola e Iturburu. En marzo de 1964 se realizó en el Centro de Comerciantes de Wilde la Asamblea constitutiva designándose presidente al Doctor Mirco Esteban Salsa y a mí como primer gerente. Entre los miembros titulares de la primer Comisión Directiva figuraban el Contador N. Desimone, Jorge Espósito, Roque Cóppola, Manuel Iturburu, René Leunda, Horacio Pio Berra, David Asins, Antonio Calabrese, Di Carlo y Justo Lynch. Justo integró junto a Horacio P. Berra, la Comisión de Cultura de la Cooperativa que organizó con motivo de la inauguración del local cooperativo sito en Cadorna y Arredondo una muestra pictórica de la que participaron Virgilio Vallini, Lito Sosa, Samuel Mallo López y Justo A. Lynch, entre otros.

Lo recuerdo a Justo cantando canciones sureñas, cifras, gatos, zambas rodeado de amigos o pintando en su atelier, en el parque Pereyra Iraola, a orillas del Rio Salado, en la Costa de Bernal, o a orillas del Riachuelo en la Vuelta de Rocha. También su preocupación por legar a los jóvenes sus conocimientos de técnica pictórica y sus conocimientos sobre construcción de telescopios. Es de señalar su trabajo con colaboración del Ingeniero Juan Manuel Romero publicado en revistas para docentes.

En este libro Mónica Lynch rescata escritos de Justo que permiten reconstruir momentos esenciales de su vida de artista y sabiamente intercala observaciones compartiendo hechos y recuerdos con su madre (Chita) y de esa manera desgrana en emotivas páginas la vida y obra de un artista cabal de la Ciudad de Avellaneda (...)


Prólogo de Alberto Fortunato.



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